LA INCULTURA

Nunca como ahora tuvo la sociedad española recursos para facilitar el acceso a la cultura a los ciudadanos.

Nunca hubo más riqueza, más medios para la educación, más bibliotecarias, más caminos para convertirse en una persona instruida.

Y, sin embargo, asistimos a una postergación del conocimiento, de la sensibilidad y de la reflexión ( de todo eso que conforma la existencia de una persona culta ) en beneficio y promociona de las experiencias más primarias, esas que tienen que ver con el puro y simple espectáculo.

No es de extrañar, que nos encontremos con actividades culturales gratuitas a las que nadie va, mientras el incivísmo campa a placer por las calles.

Una sociedad acaba teniendo lo que fomenta.

Lorenzo Silva ( XLSemanal )