LA INFAMIA DE TORRA HASTA CON LOS MUERTOS

Ni con la comarca del Segrià golpeada por el virus, ni con los hospitales clamando por médicos especialistas, el infame Torra pierde la oportunidad de abonar la pesadilla secesionista. «La culpa es de Madrid. Por eso queremos ser independientes», ha declarado sin rubor ante uno de los rebrotes que más preocupa de España.

El Govern está solapando su ineptitud a su inacción en su gestión de la desescalada mientras no deja de criticar a España; pero, decaído el estado de alarma, la competencia es toda suya. No es que no lo sepa, de hecho ya ha tomado decisiones como confinar el Segrià y decretar el uso obligatorio de mascarilla.

Eso sí, las medidas se tomaron tarde porque su consejera de Salud no hizo más que caer en contradicciones, lo que ha supuesto que en vez de prevenir el contagio a tiempo sin coartar derechos se tenga que contener con medidas más restrictivas. La oposición ha pedido la dimisión de la consejera Vergés por su pésima actuación.

Ni con el país de luto disfraza Torra su peor cara. En una crisis social, sanitaria y económica histórica, lo que el independentismo ve es una ventana de oportunidad política. Lérida, descontrolada; los catalanes, asustados; el resto de españoles, inquietos; pero los de siempre siguen con su estrategia abyecta.

El Mundo