Basta con fijarse por la calle en los rostros de la gente, ya medió destapados por la bajada de la pandemia. No acabó ésta, y ya vino la guerra real, otra plaga letal que cualquiera lleva en la cara. Lo que está pasando en Ucrania puede pasar en España, empezando por volar la base de Rota.

La inseguridad y el miedo se pegan en el talante como un sello de marca registrada. La vida es sorprendente y contradictoria. «Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dio a la vez los libros y la noche», dijo Jorge Luis Borges al concederle la dirección de la biblioteca nacional argentina cuando se quedó ciego. (Fue director desde 1955 hasta 1973)

Entre Dios, la Naturaleza y la Nada hay una sutil diferencia casi imperceptible a nuestros ojos mortales. Una neblina que no podemos diluir. Ortega y Gasset aseguraba que no sabemos lo que pasa y eso es exactamente lo que nos pasa. Quizá con todo esto tomemos conciencia de nuestras limitaciones. De nuestra fragilidad y de lo poquito que somos.

Quizá comprendamos que los siete pecados capitales existen. Habría que empezar por retirar de la escena a los más pecadores; a los que desde el poder tanto daño nos hacen en todos los órdenes. A Pedro Sánchez le viene de perlas la guerra, con la que oculta todos sus errores y desmanes. Ya dice que es culpa de Putin el estado lamentable de nuestra economía.

Ya encontró el chivo expiatorio que quería. Y las mulas de Podemos que tiene alrededor, que pusieron el grito en el cielo cuando dijo que mandaría armas a Ucrania, cocearon un poco y ya rectificaron viendo que estaba en juego el pesebre. Dónde vamos a ir nosotras que más ganemos. Nos moriremos de hambre… como el comunismo mata a todas las personas.

Dice que luchará por los pobres, pero omite que luchará por multiplicarlos. Las mulas seguirán dando coces en el establo, pero en la dirección más conveniente. Eso es el comunismo: no dejar el poder nunca, hasta acabar de destruir el mundo como les manda el demonio.

Si dice el psicópata que manda armas a Putin, se hubieran callado como un puta. Para evitar agrandar la brecha en el gobierno de coalición, Díaz y Sánchez llamaron al orden a Montero y Belarra. Como todas son tan malas pécoras no se pueden llevar bien en su perversa causa.

Hace dos años la extrema izquierda femenina inventó el infectódromo y propagó el virus letal sin compasión. Hoy 8 M vuelve a las andadas, divididas y a palos. En este segundo aniversario del contagiódromo 8 M, recordamos cómo el gobierno ocultó la gravedad de la pandemia para celebrar aquella triste efemérides y extender el virus urbi et orbi.  Que le pase esto al enemigo es buena cosa.

Las féminas de extrema izquierda son extremadamente peligrosas como una caja de bombas. Hicieron muchísimo daño a la sociedad con sus asquerosos inventos. Satanizan a los hombres cuando el Satán son ellas mismas. Están poniendo a caldo a Isabel Ayuso por no ir a sus rollos.

Rocío Monasterio, también les cantó las verdades del barquero a estas vagas perversas, que quieren seguir viviendo a cuenta de los demás con el cuento de la revolución. 500 millones -dice Rocío- les dio Sánchez a estas «miembras» desesperadas que nos empujan a la desesperación.

Este es el día de la mujer trabajadora que celebran las que nunca trabajaron, ni trabajan ni quieren trabajar. Estas niñatas nos recuerdan a lo que dice la Biblia: llegará el día que gobiernen los niños, y será el peor de vuestros días.

A ver si nos cae alguna vez algo de sensatez, orden y sentido común, y sobre todo justicia que lo demás vendrá rodado. Los autores de tanto mal inferido a los españoles, deben dar con sus huesos en la cárcel. Si eso no se da, y sigue funcionando un poco la democracia, es porque son muchos que lo quieren así; que siga todo tal cual, y por eso votan para continuar con una apariencia de democracia que justifique la depravación y el crimen. Para poca salud vale más no tener nada. Esto ya es cuestión de gustos.

El Plan de Igualdad de Irene Montero, recibe la obscena cifra de:  20.319 millones de euros. La «inversión histórica» hasta 2025 prácticamente iguala el presupuesto anual destinado a pagar las prestaciones por desempleo. Esto solo es la punta del iceberg. Nadie quita del poder a los ladrones.

Toda la política feminista de estas vagas, radicales en lo político, que le ponen la perspectiva de género hasta las matemáticas, y cobran hasta por destruir el lenguaje, como lo de la memoria histérica más que histórica, se traga millones de euros superfluos, que mejor estarían empleados para cubrir las principales necesidades de los españoles.

De la gente buena que nunca ha robado nada y que la hay, y que por causa de esta casta política, están pasándolo tristemente. Aquí solo manda el demonio.

Fígaro ( El Correo de España )