LA JUSTICIA NO SE FÍA DE LOS MOSSOS

Entre las fracturas que ha provocado la rebelión y la desobediencia de la clase política de Cataluña y de su policía autonómica hay una que amenaza gravemente el funcionamiento de la Justicia. Tras la dejación de funciones de los Mossos d’Esquadra en la jornada del referéndum ilegal, jueces y fiscales reconocen, tal y como publicamos hoy, que se ha generado un muro de desconfianza que puede alterar la efectividad de futuras medidas judiciales para parar el golpeinstitucional.

El 1-O, ante la incomprensible «inactividad» de los agentes autonómicos para retirar las urnas y las papeletas de los colegios, al menos ocho juzgados catalanes abrieron diligencias contra ellos por entender que dejaban sin efecto sus requerimientos y permitían que los centros de votación siguiesen abiertos con total impunidad. Desde entonces, jueces y fiscales están preocupados, y con razón, por la actitud que mostrarán muchos de estos efectivos ante nuevas órdenes judiciales en las que estén implicados el gobierno autonómico o alguno de sus miembros.

Una situación insostenible, porque aunque los que se declararon explícitamente en rebeldía fueron los mandos del cuerpo -no los agentes, entre los que hay una profunda división-, la policía autonómica es fundamental para llevar a cabo las diligencias judiciales. Y ahora se ha convertido en una instancia impredecible. Urge, por tanto, que el Gobierno restaure la legalidad y obligue a los Mossos a deponer su actitud.

El Mundo