LA LEY FRUSTRA LAS PRETENSIONES DE ERC

Oriol Junqueras seguirá en prisión y no podrá desplazarse a Bruselas para tomar posesión de su acta de europarlamentario. Era lo que pretendía el propio condenado y lo que había pedido la Abogacía del Estado en un escrito inspirado por un Gobierno que se encontraba en ese momento negociando con los independentistas de ERC.

Pero el Tribunal Supremo envió ayer al Parlamento Europeo dos autos en los que reconocía que el ex vicepresidente de la Generalitat adquirió su condición de eurodiputado el mismo día en el que salió elegido, como sentenció el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, pero que la condena de 13 años que está cumpliendo lo convierte en inelegible y no goza, por ello, de inmunidad. La ley se acaba imponiendo.

El Supremo responde así a la «novedosa» y «compleja» sentencia del TJUE -gracias a la cual, los fugados Puigdemont y Comín se han convertido en parlamentarios europeos- y frustra las antijurídicas pretensiones del separatismo, que creía posible anular la condena impuesta por el golpe del 1-O.

No es de extrañar que tanto Torra como Aragonés hayan arremetido contra la Justicia española, aunque eso no sea obstáculo para que Sánchez haya acordado verse con el primero y mantenga sus infames cesiones al segundo.

El Mundo