LA LOLA DEL VALLE DE LA OSCURIDAD

La pregunta más insistente que circula por los pasillos de la Audiencia Nacional es ésta: ¿Qué jueces y fiscales no se han reunido con Villarejo y/o no han sido grabados en las mariscadas por el madero chantajista y bocón?

También gira por la ciudadela judicial la sospecha de que la toga de Cicerón está plagada de lamparones y de que la diosa de la Justicia ve por debajo de la venda que cubre sus ojos.

Algunos ensotanados y ensotanadas no están libres de toda sospecha. La ministra de Justicia compareció en el Club Siglo XXI -apoyada por la ministra de Hacienda y antes de hacerlo ayer en el Senado- intentando un imposible malabarismo entre su anterior afirmación de que no conocía a Villarejo y la evidencia sonora posterior en la que llama «maricón» a Grande-Marlaska en un almuerzo con el ex comisario.

El debate político se basa en chismes, habladurías y pequeñeces y, como casi nadie resiste un vídeo en unos postres, y como Villarejo lo grabó todo, habrá pocos que pueden aspirar a ser ministros. La cinta en la que se pronunció la palabra «maricón» se grabó en un restaurante de gambas y lubinas salvajes, con Baltasar Garzón, Dolores Delgado y jefes de los maderos. Según la ministra, la grabación estaba manipulada y solapada.

«Lola tiene mucha casta y se defendió bien», dice un partidario que estaba en el debate del Siglo XXI, dirigido por Paloma Segrelles hija. Dice que no va a dimitir y que la apoya el presidente del Gobierno.

Pero la derecha pide la dimisión de Dolores como ministra. Acusan de mentirosa a la Notaria Mayor del Reino. La van a inhabilitar en el Senado, a pesar de que las posibles causas judiciales han prescrito.

Como escribía Valle-Inclán, el cachondeo político es tan grande en la Corte de los milagros, que el Cristo de Medinaceli guiña un ojo y tuerce la boca los viernes a 200 metros del Palacio de San Jerónimo.

Hay vídeos -seguro que manipulados- en los que jueces y chapas se chantajean mutuamente, se acusan unos a otros de fachas de la hostia, de bujarrones y exigen ceses y dimisiones. Saldrá más veneno relativo a Doña Letizia y al propio Baltasar Garzón, al que acusan de estar pringado en los cuadernos de las coimas de Cristina Kirchner.

Había una mafia policial y un Valle de la Oscuridad (la Audiencia Nacional) en un Estado que esperaba, como en Pulp Fiction, alguien que indicara -citando al profeta Ezequiel- que el camino del hombre recto está por todos lados rodeado por la avaricia de los egoístas y la tiranía de los hombres malos.

Raúl del Pozo ( El Mundo )