El ciclo natural de los años, no resuelve los problemas. Ha dado la vuelta la tierra alrededor del sol, en su movimiento de traslación, una vez más y transcurridos 365 días con seis horas, y esto es todo. Atravesó por su elíptica las cuatro estaciones, y volverá a empezar su curso de otra vuelta más.

Estamos en la efímera y difícil vida terrenal, ante la eterna que es la vida más importante, y celebramos la venida al mundo del Hijo de Dios, para traernos la buena nueva. El mensaje de salvación. Hasta el tiempo se cuenta desde este acontecimiento que hizo temblar al mundo, hace 2021 años. Hoy el evangelio de San Juan nos pone en la pista, expresando que al principio existía la Palabra y la Palabra era Dios, y todas las cosas fueron hechas mediante la Palabra.

Y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz que brilla en las tinieblas. La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Nadie ha visto jamás a Dios; el que lo ha revelado es el Hijo único que está en el seno del Padre.

La lucha por la vida se manifiesta en el misterio de vivir y sortear tanto inconveniente, como la erupción de los volcanes. La lucha se basa en tener clara la presencia del incorregible enemigo y su astucia en el engaño. La lucha por la vida, consiste en la mirada serena ante la adversidad; una realidad endiablada, hecha por los hombres pero tras la cual está el Ser Supremo que les ha dejado disfrutar del libre albedrío que tanto querían. Salirse con la suya, hasta el escarmiento. Después ya no se puede rectificar nada.

La izquierda, con la intención siniestra del mal y la perversión de su voluntad que manifiesta hasta en el lenguaje, ha conquistado, y de qué manera, más de media España y es muy difícil hablar en público con ella; y casi imposible no tener al lado un potencial enemigo.

Bien sabemos que en España el enemigo está adentro, y esa es su peor enfermedad. Llegamos hasta este punto sin retorno poco a poco para disimular, hasta caer en la trampa tendida por la «progresista» izquierda. ¿Qué odio visceral tiene esta gente, con la que no se puede ni hablar? Una señora me escupió que nosotros queríamos a la mujer en casa fregando y con ocho hijos.

Al dejarme cortado sin respuesta la tomó con los emigrantes ilegales por ser nosotros homófobos y que Abascal se servía de ellos y en casa tenía de portero a un emigrante sin papeles al que no pagaba. Entonces le dije que eso era mentira, a lo que me salió casi bufando en mal encare amenazando con que no quería discutir. Fue bastante para hacerme marchar.

En el comunismo es muy fácil caer, en el paraíso que promete, pero imposible salir de tal infierno a no ser con los pies por delante. Envenena y enloquece a sus siervos. Usa el lenguaje para engañar y lo pervierte, y nunca se nombra por lo que es. No sólo el comunismo disfrazado con otros nombres entra en Europa por España, con su gobierno comunista, si no que hasta el Papa es comunista.

Y reniega de España la cuna de la civilización Cristiana y tierra de María; dice que no vendrá hasta que no nos arreglemos antes, o sea, hasta que lleguemos a ser como Cuba que fue lo que sí visitó, no a los presos políticos, sino hasta Fidel Castro en su casa. Y a las demás naciones comunistas de Hispano América. ¿Hasta que no nos arreglemos? Si el que más nos desarregla es usted, Santidad. No parece un papa iluminado por el Espíritu Santo.

La lucha por la vida se cifra en no dejarnos morir ni engañar por el enemigo que es a lo que está. Es la lucha por la Verdad, por tener claras las ideas y reconocer la enfermedad que es el problema para poder luchar contra ella. El entender que todo empezó por la mentira y que con ella sigue creciendo y corrompiendo como pasa en Cataluña con el adoctrinamiento en que España ha invadido su nación catalana, adonde sí iría el Papa a visitar, al conseguir su independencia total. Cosas veredes…

La lucha por la vida consiste en tener claros los objetivos que al frente se divisan y adonde hay que hacer diana. Al enemigo sólo hay que eliminarlo. Vigilarlo de lejos, para poder controlarlo, y nunca juntarse con él, ni perderlo de vista. O, contrariamente, dejar que él nos acabe de eliminar poco a poco, como está haciendo.

Pedro Sánchez que está utilizando el rey para la tercera república, lo dejará de cabo furriel. Será una república irresistible, como las dos anteriores, y el Rey no mandará nada como ya sucede, ni ostentará el cargo de jefe del Estado. Será la mayor locura que llegue a cometer la izquierda.

Por eso, el que se quiera dejar seguir engañando que lo haga, pero ya no caben medias tintas, en cuyas aguas turbulentas se mueven como pez en el agua, los enemigos de la civilización. No, porque aún gozamos de cierta Libertad; todavía no somos sus esclavos, atados por su sistema diabólico, ni estamos muertos del todo.

Fígaro ( El Correo de España )