LA MASCARADA DE LAS MASCARILLAS

Asistimos al último rosario de una aurora boreal Venezolana cuyo absoluto despropósito comunista nos ha colocado a las puertas del desabastecimiento en caracas.

Las mascarillas distribuidas ayer a «toda la población» acabó como otro circo de propaganda FAKE del ministro illa, quien afirmaba con rotundidad que su uso no eran necesarias y antes de ayer urgia una distribución masiva.

A tal propósito, lo poco que logro comprar – tarde, caro y mal – son unas mascarillas low-cost cuya vida útil son 4 horas, distribuidas de modo arbitrario en algunas estaciones de metro y autobús, mientras el video que circula por Telegram (olvídense de Whatsapp donde censuran) delata como funcionarios del gobierno sin mascarilla portan varias cajas con este «antifaz» de 4 hs y se fotografían ante una comisaría para marchar después con las cajas a otra comisaría.

Este es el sainete de Sanchez. Un sainete pacifista y antimilitarista que se opuso a que nuestras fuerzas armadas distribuyeran las dichosas mascarillas, forzando a nuestra agotada y mal pagada policía nacional y municipal realizar otra nueva tarea, dado que el ministro illa no los considera de riesgo y cuya dotación de mascarillas fue inexistente. Hasta ayer se las compraban ellos.

Este desastre tiene un nombre: COMUNISMO.

El desabastecimiento se evidenció con la declaración del estado de alarma. De tanto negar la pandemia, el gobierno no aprovisionó los equipos necesarios para defendernos de lo que anunciaba la vecina Italia o China desde diciembre, mientras los comisarios políticos Escolar y el Gran Wyoming se cebaban con sus burlas en señalar alarmista a quien alertara.

Comprar suministros era colaboracionismo con el alarmismo y desactivaba el experimento sociológico del #8M que reunió solo en Madrid a 250.000 seres humanos extendiendo la infección, a pesar de las advertencias de la OMS en enero y las de Bruselas, mientras agentes del PSOE «prohíbian darse besos» a las ministros que vestían guantes. Que miserables.

Tras declararse el estado de alarma el gobierno social comunista expropió solo los pedidos sanitarios que en tiempo y forma habían comprado los gobiernos de la comunidad de Madrid y Andalucía, curiosamente gobernadas por el PP, deteniendo un suministro que italia seguía recibiendo de fabricantes Españoles, mientras la oficina de aduanas bloqueaba los suministros que aterrizaron en barajas por carecer de vete tú a saber que protocolo burocrático de hacienda, y nuestros mayores morían como chinches.

Para camuflar su incapacidad se difundió el bulo de que el ejército estaba encontrando ancianos muertos en las residencias madrileñas, otra mentira de este gobierno FAKE, que pretende tapar sus vergüenzas con un «y tu mas» inventado.

La bochornosa compra masiva de los 650.000 test falsos para 47 millones de españoles no sirven ni para un control de alcoholemia, mientras declaran «secreto de estado» el nombre del proveedor de semejante estafa (un socialista corrupto mas) justo cuando Alemania compraba masivamente 250 millones de test para sus 80 millones de ciudadanos, 3 test por alemán, 1 test por cada 72 españoles. Y nos extrañamos de que no quieran rescatar a una España en manos de esta banda de cuatreros.

La última burla de esta mascarada la provocó el PNV, quien tras amenazar con no apoyar más al gobierno, obtuvo un contrato millonario para el grupo Mondragón – vinculadas a ETA – que fabricaran las mascarillas despreciando a la industria nacional. Pero en Mondragón (allí estaba el zulo de Ortega Lara) ni tienen fábricas ni experiencia en el ramo.

Con los impuestos de los autónomos, obligados a pagar por no trabajar, han recibido una subvención de 60 millones de euros para comprar cuatro fábricas de deshecho a China con las que pretenden proteger españoles. Son las «mascarillas zulo» y dudo que sirvan ni de tampax.

Pero el enemigo es el empresariado español y como no Amancio Ortega, a quien el gobierno niega y estigmatiza, quien se niega a despedir a uno solo de sus empleados de INDITEX, poniendo desde el primer minuto su inmensa red de distribución internacional en marcha, gracias a la que millones de mascarillas llegan a España con prontitud y coste CERO, protegiendo la saqueada economía de esos conejillos de indias en que han convertido al pueblo Español. Maldito fascista, dirá Pablo Iglesias.

De los respiradores mejor no hablar, por lo axfisiante del tema. 40 proyectos españoles para la fabricación nacional fueron rechazadas por el ministro illa. presumo que hacerlo impediría que algún comisionista socialista diese la mordida a un suministro negociado con vete tú a saber que fabricante chino o proveedor de alcohol. Holanda y Alemania preparan demandas contra china por suministros fraudulentos. EE.UU irá detrás.

Como colofón de este sangriento esperpento, ayer llegó la receta de la cornamentada ministro de igualdad para superar esta pandemia, quien utilizó tres «igualitarios» test en apenas 3 semanas, burlando las listas de espera de quienes pagan su sueldo: «Hay que dar una respuesta feminista y antifascista frente al sálvese quien pueda»

La incitadora del #8M se burla desde su libertad de expresión de quienes claman por los test mientras ven cercenada cada día su voz por NEWTRAL, la agencia falsificadora de Ana Pastor, amordazando «igualitariamente» a unos españoles confinados y acusados de difundir bulos, y cuya censura a destajo en Facebook y Whatsapp espero haga ricos a los dueños de Telegram.

Si esto sigue así pronto habrá detenciones (Podemos ya interpuso demanda contra un supuesto complot de desinformación) y si Iglesias aplica el mismo rasero con que CEPS diseño la represión de la oposición en Venezuela, no se extrañen si mañana abren las fosas de paracuellos, no para sacar las más de 5.000 víctimas de los milicianos comunistas de Santiago Carrillo que allí siguen, sino para que este escribidor acompañe a Muñoz Seca, a quien robaron todo menos el mismo miedo que aunque tengo no me callará.

Tu odio mi sonrisa, decían…

Verdades ofenden ( El Correo de España )