LA PATRAÑA DE LAS COMUNIDADES HISTÓRICAS

Se siente, pero, puestos a hablar de territorios históricos, yo, que soy de Cuatro Caminos (de la mismísima glorieta, entre Chamberí y la Ventilla, entre Moncloa y Chamartín) advierto: estoy hasta el gorro de la patraña de las comunidades históricas. Para historia, la de mi barrio, entre la calle de los Artistas y la calle Hernani. ¿Por qué no?

Cada día que pasa, cada mitin que se celebra y cada transferencia que se reivindica me ratifico en que se nos ha ido la pinza con la España de las autonomías, de las diputaciones, ayuntamientos, cabildos, «consells», mancomunidades, provincias y veguerías… El siguiente episodio son las elecciones vascas y gallegas del 5 de abril. El propio Núñez Feijóo dijo no sé qué de las comunidades históricas.

Urkullu y Feijóo adelantaron sus respectivas elecciones huyendo de Torra, de Puigdemont y de la matraca del «procés». Y es que la política, en general, no es consciente del disparate que supone la administración pública española para la gente normal y corriente.

Para la votancia y la «pagancia», que no es lo mismo que la militancia. ¿Y por qué huyen del tema catalán? Muy sencillo: porque el PNV no quiere la independencia -mucho «lirili» y poco «lerele»- y porque Feijóo no quiere que la potencia de Ciudadanos en Cataluña le entorpezca.

El caso es que en esta nuestra España siempre estamos de elecciones. Europeas, generales, municipales, autonómicas, andaluzas, catalanas o, como ahora, gallegas y vascas.

PD. A vueltas con la patraña de las comunidades históricas, digo yo que, para Historia, un tal Sancho de Navarra, Alfonso X en Toledo, Granada, Córdoba y los fenicios en Cádiz, un tal Don Pelayo -y menos mal- o Tordesillas, las Navas de Tolosa, Trujillo, Altamira, el Reino de León, Mérida, los guanches, Menorca, los 2.000 años de Zaragoza, el valle del Kas (actual M-30 de Madrid), Cartagonova, Ceuta y Melilla y San Millán de la Cogolla…

Se confirma. Nos volveremos locos con otras históricas elecciones vascas y gallegas. Pero para Historia, se siente, la de toda España.

Ángel Expósito ( ABC )