LA PROFESIÓN DE LOS MUDOS

Hay silencios que matan. España y su unidad viven instaladas en un sepulcral mutismo que nos tiene francamente asustados. ¿Es qué nadie va a decir nada acerca de lo que está pasando? Nosotros en ABC lo hacemos todos los días, pero reconozco que vamos camino de quedarnos solos.

Un político sin mérito alguno convoca unas segundas elecciones y casi 800.000 españoles le retiran su apoyo.

Además, baja en el número de escaños y, lógicamente, no alcanza la mayoría suficiente para poder gobernar, ni aun alineándose con la extrema izquierda comunista, que no había gobernado en este país desde la Guerra Civil, a la que tanto les gusta recordar.

Las palabras ante esta situación pierden todo su significado. El Constitucional está a por uvas, de manera interesada.

Los golpistas se envalentonan tergiversando la doctrina de Luxemburgo sobre la condición de eurodiputado.

La Navidad parece envolver con su ambiente de buena voluntad la afonía de la sociedad civil española. Callados.

Se quieren cargar España y aquí solo se envalentonan los sediciosos y los filoterroristas. El resto de los españoles: mudos.

El Astrolabio ( ABC )