LA SECTA NACIONALISTA

En España operan entre 200 y 250 sectas  según algunos estudios referenciados  pero ninguna de ellas detenta el poder y la implantación del nacionalismo catalán, que no solo tiene bajo su influencia a varios millones de ciudadanos sino que ha conseguido que los que no pertenecen a ese grupo  y tienen una cierta proyección mediática o social, se sienten incapaces de posicionarse en contra o simplemente en un plano de indiferencia.

Si en Cataluña no te comportas como un imbécil vistiéndote de amarillo, acosas, insultas o agredes a quien no está de acuerdo con los planteamientos independentistas, te atreves a llevar algún símbolo constitucional español, se te ocurre hablar en castellano en algunos ambientes radicalizados, dices que votas a un partido como PP, Ciudadanos o Vox, o no le envuelves en una estelada ni sales a la calle a cazar fachas españolistas, acababas señalado como un traidor a la causa y pasas a formar parte de gueto.

Si eres famoso, famosillo o famosete como Guarfdiola Piqué, Xavi Hernández, periodista  o actor nacido en la Cataluña tendrás que apuntarte al movimiento de protesta en contra de las decisiones judiciales  y hablar mal de España y de su justicia, aunque durante los  años anteriores te  hayas comportado como un españolista de mierda.

Tienes sus ventajas pertenecer de la secta porque es la condición inexcusable para  ser aceptado por la comunidad y las instituciones que dan el carné que acredita el pedigree del buen patriota catalán y sus miembros se evitan las molestias de tener que pensar porque todos disponen de un catecismo en el que se indican los mandamientos del  independentista de pro.

Ser independentista  está dotado con un  plus de tolerancia, comprensión e incluso apoyo social en el caso de que robes o cometas otras delitos como fraude electoral, desobediencia a las leyes, insultos al Jefe del Estado o acoso a la policía,  salvo que se trata de las fuerzas del orden españolistas.

No irás a la cárcel si te apellidas Pujol, aunque te descubran millones de dinero opaco en distintos paraísos fiscales, y en el caso de que te un tribunal independiente te condene, saldrás en libertad a los pocos meses gracias a la administración penitenciaria autonómica.

Podrás estar en la calle, impidiendo por la fuerza la libre circulación de quienes necesitan trabajar, hostiar a señoras mayores que  te provocan llevando una bandera que no es la tuya, y hundir aún más la economía de tu región porque desde el estado central le darán liquidez  al gobierno golpista, que empleará ese dinero en más embajadas, sueldos y propaganda, aunque los hospitales carezcan de medios.

Pertenecer a esa secta en Cataluña  es tan malicioso como ser miembro de cualquier otra organización de esas características que anula la voluntad  de sus miembros y les hace que  sigan a un líder enloquecido y mediocre.

La otra mitad de catalanes cuerdos tienen un mérito extraordinario  porque convivir con un pueblo enloquecido o cobarde, es una faena ímproba.

Diego Armario