Pedro Sánchez ya llegó a la presidencia con el síndrome de La Moncloa inoculado, tantas eran sus ganas de Falcon y Marismillas.

Sólo alguien muy enfermo de poder puede comparecer ante la ciudadanía para decirles que han tenido la suerte de padecer una pandemia (con decenas o centenares de miles de muertos), porque esa pandemia «no ha sido un freno sino un acelerador de la modernización de España».

Todo porque antes tiraron el colchón de Rajoy al contenedor.

La verdad es que la pandemia no ha supuesto un freno, en efecto, ha sido una catástrofe: nuestra economía es la que más ha caído de la zona euro y la que menos recupera.

Allí donde nuestro Napoleón de dos metros ve aceleradores, sólo aparecen escaseces socialdemócratas.

Julián Quirós ( ABC )