LA TABERNA DE PLATÓN
MATAR A UN RUISEÑOR

-Va una señora y cuenta que hace treinta años, vendió sus carnes morenas por un puñao de parné y resulta que es una víctima en vez de una meretriz…Eso es lo que cuenta ella misma.

-Y ahora un supuesto…Imagino que si el “ruiseñor” en vez de dar el comunicado que ha dado, hubiera dado otro manifestando su homosexualidad y que ahora por fin había decidido “salir del armario”, enseguida le habrían ofrecido un ciento de nuevos conciertos; catorce direcciones de orquestas y le habrían sacado en montón de entrevistas revisteras con sus correspondientes portadas.

-¡Pero no! pesa más el infundio sin prueba alguna…para la falsa e hipócrita moral yanqui que ha considerado solamente como “conducta impropia” el que a un presidente una becaria le saque brillo a sus bajos o que otro le traspasara sus amante a su hermanico, hijos ambos de una honorable familia bostoniana y católica acérrima.

Texto y viñeta de Agustín Muro