LA TABERNA DE PLATÓN
EPÍSTOLA A LOS RASGAVESTIDURAS

-Una pareja adolescente tiene un hijo; se lían, supongo que se ven desbordados y al padre no se le ocurre otra cosa que tirar al recién nacido a un río…¡ya está liada!

-¡Que si tal que si cual!…¡que si es un asesinato o un homicidio o lo que legalmente sea!…

-Detienen al adolescente y lo inculpan…(ya dirá el juez de que) pero mientras tanto hay quien pone el grito en el cielo…los “rasgavestiduras”…¿Qué porque en vez de matarlo no lo dieron en adopción?…Y mil cosas más.

-¡Miren ustedes rasgatrapos!…si en vez de lo que ha pasado, la cría hubiera abortado, aquí nadie diría ni pindorro…Ni hubieran salido en las noticias, ni los sesudos tertulianos habrían tenido con que llenar horas de telecolorines…

-¡Y que se sepa! A mi lo mismo me da que lo abortes o que lo tires a un río…En ambos casos es el desamparo en que dos adolescentes con mucho miedo y sin recursos, la causa del drama.

-Yo en este caso centraría más la atención en otros: en unos padres que no se enteran o no quieren enterarse…en un posadero que da habitación sin más, a dos menores y que reparando en que entran en su establecimiento solos y al día siguiente salen con un recién nacido, no da parte a las autoridades…En…¡bueno, que cada uno añada lo que quiera!…

-En una sociedad que convierte la muerte en “tiempo televisivo” donde todo el mundo, a ver quien más, se rasga sus emperifolladas vestiduras; sin darse cuente que mientras más se las rasgan, más al descubierto dejan sus vergüenzas…

-¡Sus putas vergüenzas!

viñeta y texto de Agustín Muro