PONER LAS COSAS EN SU SITIO

-El asunto del expolio de las “joyas de la corona” de Aragón por parte del “imperio estelado” es el ejemplo clásico del fuerte que despoja al débil.

-Y no voy a entrar en el proceso que dio lugar a la situación actual…Me importa una mierda que las monjas “vendieran” o que quemaran el monasterio o lo que puedan argüir la caterva del imperialismo para intentar justificar el robo.

Fue un acto de rapiña y punto. Cataluña se apropió de parte del patrimonio histórico de Aragón…

-Es como si un hijo se apropia de la herencia familiar con la excusa de que así evita que la roben otros delincuentes.
-Ahora la Justicia “ha puesto las cosas en su lugar”…Nunca mejor dicho ya que las “cosas” en litigio están en el “lugar” donde deben estar.

-Y ya con cierta coña y un poco de mala leche: ¡ Puigdemont ! A usted le va a pasar igual…Su puesto no está en Bruselas y cuando la Justicia actúe y “le ponga en su lugar” usted también va a comer hamburguesas pelín quemadas de esas que sirven en el menú de Estremeras.

-Así, cada cosa en su sitio.
(A petición de Concha Jurado y una amiga)

viñeta y texto de Agustín Muro