LA VERDADERA » GRAN DEPRESIÓN »

Ni en la Gran Depresión de los años treinta tras el trastazo bursátil del 29. Ni en los letales años del tardozapaterismo de este siglo tras el último gran crac de la economía mundial que el ilustre estadista leonés se negó a admitir hasta que dejó a España con un déficit del 10 por ciento del PIB y 5,5 millones de parados en 2011… Será mucho peor el golpe.

Las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional dibujan una catástrofe económica sin precedentes para este año de la peste, con una bajada del 8 por ciento del PIB español y un paro que superará el 20 por ciento y que huele a aquellos años de Zapatero.

Para hacernos una idea, la bajada de la riqueza nacional en 2020 será prácticamente la misma a la que se acumuló en el quinquenio 2008-2013. Un 8 por ciento más pobres, de sopetón, en lo que será como un segundo sopapo tras este chorreón de muerte y miedo que nos tiene sobrecogid

Ni en la segunda mitad de los años treinta del siglo XX, con una Guerra Civil de por medio que dejó un empobrecimiento de entre el 5,89 y el 6,70 (según qué autor), la economía nacional había sufrido nunca un tormento semejante al que vaticina el FMI, que también plantea un negro porvenir para aquella locomotora franco-alemana que ya venía tosiendo en los últimos años.

A ellos, no obstante, el desastre que viene les coge con otros avíos financieros, así que en principio tienen más posibilidades de respuesta que España, cuya primera industria nacional, el turismo, depende de la prosperidad de medio continente.

Si no tienen, no vendrán. El escenario, por tanto, es dramático y pinta tan mal que se hace urgente que el Gobierno se deje de parches, de ese infantil intento de acudir con un rollo de esparadrapo a socorrer una hemorragia, y plantee, aquí y en Europa, un plan de reconstrucción de la economía nacional solvente y viable.

Pero viendo todo esto, la muerte y la pobreza que se acumulan sin dar respiro a nuestro maltrecho ánimo, la verdadera «gran depresión» que se nos avecina es la de ver en La Moncloa a un señor, residente en Galapagar, que solo está pensando en clonar el odio que partió en dos España hace ochenta y tantos años, y a otro que le deja hacer porque no parece tener la más remota idea de cómo sacarnos de esta.

Álvaro Martínez ( ABC )