LA VIDA DIRÁ

El centro-derecha necesita reunificarse en torno al PP, que es el partido con recorrido y mayor musculatura. Solo así podrán volver a gobernar.

Pero ni Arrimadas ni Abascal van a trabajar en esa dirección. Ambos prefieren ser cabeza de ratón. Si conociesen la historia reciente de España, recordarían cómo la UCD se disolvió cual azucarillo y cómo los restos de los restos, CDS incluido, fueron diluyéndose elección tras elección hasta desembarcar, unos en el PP y otros, en el PSOE.

Recuerden esto que ahora escribo: Podemos terminará absorbido por los socialistas. Es lo que tiene el poder, que propicia extraños compañeros de cama.

De momento, Arrimadas debería aceptar jugar el partido de la reunificación en Cataluña y el País Vasco, ya que en Galicia la expectativa de voto de su formación es prácticamente testimonial: menos del dos por ciento, se estima.

Pablo Casado tiene mucho trabajo por delante en esta operación de reconcentración del voto, pero los propios ciudadanos/electores mostrarán el camino a unos y a otros.

El Astrolabio ( ABC )