LARGA Y CORDIAL

Si hay alguien a quien beneficie más la entrevista de ayer es, evidentemente a la parte más débil, es decir, al líder del PSOE, Pedro Sánchez. Pero Mariano Rajoy necesitaba también de una entrevista normal con el líder socialista. Normal quiere decir también larga, no aquellos veinte minutos que sonaron tan mal en la última ocasión.

Las dos horas y media del encuentro de ayer y las formas correctas: Rajoy acudió a recibirle, se dieron las manos –recuerden la anterior «cobra»–, incluso sonrieron; sirvieron para oficializar una nueva imagen de los dos líderes en la presente legislatura. Y no sólo por las formas, sino también por el fondo, que eso fue lo más importante.

Fernando Rayón ( La Razón )