LAS 2 ESPAÑAS: FACHAS Y EL HOMBRE LOBO

Mucho se habló, se habla y se hablará de “las 2 Españas”. Pero ahora que vivimos en Espena, nadie con 2 dedos de frente puede creer esta falaz expresión, este maniqueísmo de manual, esta gilipollez como una catedral (de esas que una de las “2 Españas” anhela volver a quemar).

Precisamente si hemos llagado a ser este país de pena, es por el triunfo de uno de esos 2 polos, y no ha sido precisamente el lado que, dicen, luce polos de “cuncudrulu”–más que nada, por que son 4 gatos –, sino el polo con las manos encallecidas y ajadas de tanto laborar en tierra, mar y… bueno, aire no, salvo los aires que se dan y lo etéreo de su vida (tan livianas como los callos que no existen sobre sus venas azules de no dar ni palo, realmente).

1 más 1 es igual a 2. Al igual que 2 no es igual a 1 más 1, si nos atenemos a criterios sociopolíticos e historiográficos. Aquí esta el meollo del asunto. La primera mención que conozco sobre estas “2 Españas” data de 1912. Los 8 versos de Antonio Machado:

Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.

Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

Pero el ideario actual hace referencia a nuestra última guerra civil armada, concretamente a partir del 18 de julio de 1936, esa contienda que casi nadie conoce pero todos utilizan para los más espurios y viles intereses. Supongo que sólo hubo “2 Españas”: en 1912 y 1936.

Curiosas fechas para cualquiera que sepa historiografía básica española, pues en la primera no ocurrió nada relevante y en la segunda, por fin, alguien se rebeló ante lo relevante que los irreverentes hacían.

Se supone que el poema de Antonio Machado se “inspiró” en la Semana Trágica de 1909 y, por supuesto, en el desastre de 1898 que denominó a la Generación literaria del que él formaba parte (pese a tener 23 años cuando “lo de Cuba y Filipinas”).

Estos versos jamás los he entendido, pues son incongruentes. Si no los adjetivó fue, supongo, para ahondar en esta ilógica. ¿Qué diferencia hay entre “morir” y “bostezar”? Para el poeta estas eran las “2 Españas”… pero que me aspen si tienen algo que ver con esa época o con cualquiera, porque lo que ha trascendido de este simple poema es la segunda cuarteta; y ha trascendido ahora, en el siglo XXI, por aquello de “(…una de las dos Españas /ha de helarte el corazón).

El paisanaje entiende esto como dicotomía entre “rojos y fachas”, ya en tiempos de liberales y conservadores, mucho antes del golpe de estado bolchevique del 17, o de la Italia de 1922… ¡Somos la hostia los españoles!

¡Y ya los espenoles, la rehostia!.

César Bakken tristán ( El Correo de España )