LAS ” CUENTAS DE LA LECHERA ” DEL GOBIERNO

El Gobierno ha iniciado la campaña electoral más larga de nuestra democracia con la aprobación ayer del techo de gasto para 2019, que se eleva un 4,4% -la mayor subida en cuatro años- y la promesa de unos Presupuestos del Estado “expansivos”. No es tiempo de regalos de Reyes, pero al Gabinete Sánchez le da igual y está decidido a tirar de chequera -qué fácil es disparar con pólvora del rey- y dar más dinero a las comunidades para que gasten, que a fin de cuentas lo que se juega en las próximas citas con las urnas son los gobiernos municipales y autonómicos.

Pero hay que decirlo claro:con síntomas inquietantes que cuestionan que se pueda mantener el ritmo de crecimiento y con el déficit y la deuda pública todavía disparados, es una absoluta insensatez supeditar el rigor presupuestario al tacticismo electoralista. Y encima fiándolo todo a un alegre incremento de la recaudación subiendo impuestos.

La próxima semana será tan caliente como decisiva en el Parlamento, porque el Gobierno no tiene asegurada la aprobación en ambas cámaras de la senda de estabilidad. Por un lado, los populares podrían hacer uso de su mayoría absoluta en el Senado para bloquear el plan. Pero es que, además, éste tampoco contenta a los socios de Sánchez, como Podemos, que instalados en el populismo más irresponsable exigen un aumento del techo de gasto de unos 15.000 millones, muy lejos de los 6.000 previstos. Pareciera que España no acaba de salir de la peor crisis económica de las últimas décadas. En este escenario, Moncloa recurre al chantaje intentando responsabilizar a unos y a otros de ajustes si no le respaldan.

En todo caso, el Gobierno, consciente de su debilidad, ya ha anunciado que podría recurrir a una argucia legal inédita, dispuesto como está a presentar en septiembre unos Presupuestos Generales aunque ahora le tumbaran el techo de gasto. Ello sería muy mal recibido en Bruselas, donde ya han cedido a flexibilizar los objetivos de déficit, precisamente una señal de que nuestra economía sigue sin estar para tirar cohetes, por más que venda lo contrario Moncloa.

De hecho, hay incógnitas muy concretas que causan gran incertidumbre y podrían afectar a nuestro crecimiento, como la escalada en los precios del crudo, la guerra comercial arancelaria, el inminente cambio de política monetaria europea o el Brexit en ciernes. Por todo ello, lo que hace falta es ajustarse el cinturón y presentar un cuadro macroeconómico y unos Presupuestos rigurosos y creíbles, no presentar cuentas de la lechera.

El Mundo

viñeta de Linda Galmor