LAS CUENTAS DEL TITIRITERO

La habilidad de los grupos políticos sediciosos en Cataluña, aquéllos que pretenden dinamitar el Estado de Derecho porque sí, consiste en representar la ruptura de la legalidad constitucional como una fiesta callejera de saltimbanquis, titiriteros, gigantes y cabezudos.

Y en escenificar la traición mediante un presunto canto a una democracia familiar y risueña. (Allá ellos qué hacen con sus niños). Pues de ese modo se desarrolló el lunes en las calles de Barcelona la celebración del Día de Cataluña.

En la citada concentración popular, como en la mayoría de algaradas callejeras, no faltaron tampoco las banderas andaluzas de la estrella roja, ésas que suelen portar los borregos con querencia al rebaño, la viva puesta en práctica del instinto animal.

Lucas Haurie ( La Razón )

viñeta de Linda Galmor