LAS QUE ESTÁN SIN CONVENCER

La Comunidad de Madrid se va a gastar 700.000 euros en una campaña para promover la conciliación, según el BOE. Estaría bien hacer la suma de todas las que llevamos, más el gasto en Áreas de la mujer y saber el número de funcionarios dedicados a la igualdad. Mientras, una encuesta revelaba que el 43% de los europeos consideran que es tarea femenina quedarse en casa a cuidar de la familia.

Enseguida surgió la indignación que parece casi como aquella necesidad de decir “ave maría purísima” y santiguarse porque, en políticas de género, desmarcarse es entrar en una secta satánica. Hasta Otegi piensa que condenar la violencia de género convierte a un terrorista en un buenazo. Si se miraba de cerca la estadística, un 44% de mujeres ve que su rol es casa y familia. Un punto más que los hombres. Ajá. Qué hacemos con ellas. Un día vamos a descubrir que leen prensa femenina.

Podríamos internarlas en un cine con los ojos abiertos con pinzas como Malcolm McDowell en La Naranja Mecánica, horas de anuncios sobre la conciliación, el machismo, el heteropatriarcado, hasta salir convencidas de que estarán mucho mejor en cualquier trabajo que en casa. Otra opción es admitir la existencia de las que, en una sociedad con igualdad de derechos, crean en la especialización del trabajo en familias-equipo, que les guste cocinar, estar con los niños, casa impecable.

Pensar que no todo el mundo tiene las aspiraciones vitales de una misma. En esa revolución del pensamiento algunos vieron razones para explicar la victoria de Donald Trump, votado por el 45% de las mujeres blancas. En 2013,YouGov en Reino Unido, constató que un 66% de las mujeres no se consideraba feminista, tercera ola. En EEUU, cada vez hay más padres criando a los hijos. Quedan en el parque, blogueros, hacen programas de televisión, mientras sus mujeres diseñan aviones o campañas de publicidad. Concilian así.

Ninguna campaña será tan buena como aquella con hombres limpiando el último rincón de un coche. Claro que pueden limpiar. Allá cada cual en su casa cómo concilia. 44% de mujeres. Queda mucho anuncio que pagar. Sugiero: Si quieren conciliación, opten por el biberón. Rima. Un día alguien señalará a las que dicen luchar por nosotras que, las mujeres, como los hombres, no queremos todas lo mismo. Ni siquiera la lactancia.

Berta González de Vega ( El Mundo )