LAS FOBIAS DE COLAU

La alcaldesa de Barcelona no es amiga de la Legión -ni de nada que recuerde a España- ya lo sabemos. Que La Gaceta es especialmente amiga de la Legión -y de todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que velan por nuestro bienestar- lo saben ustedes.

Así, comprenderán que contar que Ada Colau multa con 2.150 euros a la hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona por celebrar en sus dependencias una feria militar para recaudar fondos y ayudar a los niños afectados por el síndrome de Sanfilippo… nos enfada.

Nos enfada mucho. Porque conocemos esa hermandad. Porque hemos visto su austeridad, su modestia y su esfuerzo. Porque sabemos que allí dan cobijo a quienes otras ONGs e instituciones gubernamentales han cerrado la puerta. Porque en su jardín han puesto un huerto para que niños con discapacidad puedan pasar unas horas al aire libre -y de paso convertirse en miembros de honor de la Hermandad-. Porque, en fin, no hacen daño a nadie y sí bien a muchos. Pero esa es la Barcelona podemita: carta del consistorio y sanción de 2.150 euros por “una infracción grave”: “Haber celebrado sin pedir licencia una “actividad de concurrencia pública con aforo bajo o no determinado”. Qué pena.

La Gaceta