LAS HUELLAS DEL SOL EN LA TIERRA

Los islandeses se pasan casi media vida a oscuras pero, a cambio, los habitantes de este país de glaciares, géiseres, volcanes, lagos e impresionantes cascadas disfrutan de uno de los espectáculos más bellos.

La aurora boreal envuelve el cielo con una manta de color cuando las partículas que lanza el Sol llegan a la Tierra. La mayoría de veces -como ocurrió el domingo entre el glaciar de Jökulsárlón y Hofn-, se tiñe de verde debido al choque del viento solar (compuesto, sobre todo, por electrones) con los átomos de oxígeno. 

Es la fría explicación científica a un fenómeno que deja sin palabras y que cada año atrae a viajeros deseosos de contemplarlo al menos una vez en la vida.

Teresa Guerrero ( El Mundo )