LAS LECCIONES DE LA HISTORIA

Los españoles no vamos a tener la suerte de ser bien gobernados o siquiera gobernados, porque Pedro Sánchez ha perdido tres escaños, setecientos sesenta y tres mil votos, 31 senadores; ha conseguido fortalecer a los separatistas y dar un altavoz a Vox.

Sin duda Sánchez hoy debe tener un sueño tan profundo que le permite dormir con Pablo Iglesias que, con menos votos, no tiene vetos; arroparse con Más País, PNV, BNG,buscar a Teruel Existe y hacer arrumacos a los independentistas para conseguir su abstención.

Ya tenemos un gobierno «progresista» con resabios caribeños, una postura poco clara entorno a Cataluña y marcado por los anticapitalistas.»¡No es esto, no es esto!», que diría Ortega.

Cataluña es la cuestión más importante que tenemos entre manos. Una revuelta callejera se acaba por controlar, una crisis económica se acaba por superar, pero la ruptura de la Nación es por definición irreversible.

Los secesionistas creen que los cambios demográficos les permitirán conseguir una mayoría abultada en cualquier tipo de elección (autonómica o nacional) y que entonces la situación será irreversible.Y eso es exactamente lo que nos espera si no actuamos con rapidez y contundencia y si no repasamos las lecciones de la historia.

Tal como están las cosas, solo me queda recordarle a Sánchez la escena de Don Juan Tenorio y la estatua:»¿Y ese reloj? Es la medida de tu tiempo. ¿Expira ya? Si (…)¿Y esos me quedan no más?(…) Don Juan, un punto de contrición da a un alma la salvación». Como dicen los castizos debería hacérselo mirar, que lecciones nos da la historia.

José Manuel García-Margallo y Marfil ( El Mundo )