LAS MENTIRAS DEL GOBIERNO YA NO TIENEN NI » PATITAS »

Nunca en mi vida había escrito tanto sobre la mentira, y los mentirosos, como durante la etapa que nos ocupa hoy.

La del Gobierno Sánchez-Iglesias que se me está haciendo interminable. No hay día que alguno de sus miembros nos sorprenda -¿sorprende a alguien ya, de verdad?- con alguna afirmación contundente o noticia positiva que no esconda o tergiverse la realidad a su antojo.

Que no dicen la verdad, vaya. Y es que empieza a ser muy cansino, pero muy muy cansino, tanto ya que es peligroso que veamos cómo la mentira se ha instalado en el discurso político de este equipo de Gobierno al que le ha tocado en suerte -a los ciudadanos «por desgracia»- lidiar con una situación de extrema delicadeza.

No están a la altura. Es mi opinión.

Cierto es que no son todos sus integrantes los que lo han convertido en algo demasiado habitual en el debate público y político, pero parece que algunos, reincidentes, utilizan un día sí y otro también la socorrida fórmula de «miente que algo queda», o la técnica de decir verdades a medias, y a partir de ahí, construir «su» verdad.

Pues… a la mentira solo se la puede ganar rebatiéndola. Y hay que hacerlo. Me atrevería a decir que es casi una obligación para los que nos dedicamos al periodismo activo. Aunque también resulte ya cansino y suponga un desgaste profesional estar en constante alerta, contrastando cifras, datos e informaciones salidas de las bocas del equipo de La Moncloa. Es una condición «sine qua non» para ejercer esta profesión.

Se lo debemos también a nuestros «clientes», los ciudadanos, que se merecen tener toda la verdad, procedente de diferentes verdades -muchas veces la verdad única no existe-, para poder sacar sus propias conclusiones. Porque si los hechos comunicados son falsos sus conclusiones serán erróneas.

La mentira, ya saben, tienen las patas muy cortas, y las del Gobierno ya ni tienen.

La última de estas mentiras -sí ministra, sí, no es verdad lo que aseguró el pasado martes, al menos no es la verdad absoluta, porque su afirmación tiene trampa-, la de la titular de Trabajo, Yolanda Díaz, que de manera firme y contundente aseguró que no queda ningún beneficiario de los expedientes de regulación temporal de empleo -ERTE- que no haya cobrado.

Eso sí, se apresuró a puntualizar que se refería a «todos los que han entrado correctamente». ¿Y por qué no dio el número de esos que no habían entrado correctamente? ¿Y por qué no se pone solución? Siguen habiendo muchísimos casos en ERTE sin resolver y sin cobrar y eso también hay que contarlo.

Señora Díaz, le recomiendo la lectura de la noticia publicada en ABC el pasado lunes 13 de julio: Colapso e la Administración española: «Es imposible hablar con el SEPE y llevo tres meses sin cobrar». En esos testimonios, reales, y de rabiosa actualidad, está la verdad.

Si trampa ni cartón.

María Jesús Pérez ( ABC )