**En la farsa generalizada que es la política española, el penúltimo pequeño episodio es la escandalera sobre la “conexión”  entre Rusia y el separatismo catalán. ¡Hasta la propia UE está muy alarmada.

Leemos: “La UE está investigando la injerencia rusa en el separatismo catalán”. Hombre,  ¿y por qué no tendrán derecho los separatistas a chanchullear con los rusos como lo hacen con nuestros “aliados” de la UE desde sus “embajadas”?

Y puestos  eso, si a la UE le preocupa el separatismo catalán, ¿por qué no investiga a los gobiernos PP y PSOE que tanto han ayudado y siguen ayudando a ese separatismo y  a los demás? Por otra parte, los gobiernos PP y PSOE han mandado aviones y blindados a las inmediaciones de la frontera rusa, en una clara provocación.

Esa frontera queda muy lejos de España, que no tiene con Rusia ningún conflicto, como sí lo tiene con los “aliados” de la UE y de la OTAN, que mantienen o  aceptan la invasión de nuestro país por Gibraltar y consideran de hecho ciudades marroquíes a Ceuta y Melilla.

Son los gobiernos del PP y del PSOE los mayores promotores de los separatismos, de la colonia de Gibraltar y de las provocaciones a Rusia por cuenta ajena, y se declaran “grandes amigos” de Marruecos. Creo que nunca habían hecho caer tan bajo  a España unos gobiernos por lo demás tan corruptos.

**Parece que algunos jueces están poniendo trabas al gobierno del doctorado portero de discoteca. Ojalá esa resistencia vaya adelante, aunque no hay que fiarse. Recuerden que hace poco avalaron o aceptaron sin rechistar el gravísimo delito de la profanación de la tumba de Franco, o la promoción de una delincuente a ministro de justicia y luego a jefa de los fiscales…

Es una larga historia. Recuerden que ya el socialista Alfonso Guerra decidió la muerte (por asfixia progresiva) de Montesquieu, es decir, de la independencia judicial, auténtico golpe contra la democracia al que se sumó el PP y que los jueces aceptaron tal cual. Jiménez Losantos ha expuesto algo de eso, que nadie quiere comentar.  Eran todos “jueces para la democracia”, una democracia  liberticida.

Dicen algunos que no se debe judicializar la política. Cuando los  gobernantes son delincuentes, la judicialización es la última barrera.

Pío Moa ( El Correo de España )