**Según un artículo en La Razón, el desembarco en Normandía fue posible gracias a que Franco no permitió la toma de Gibraltar por los alemanes. Tal vez, pero los beneficiados lo recompensaron con el aislamiento de España en complicidad con los soviéticos. Y en todo caso Franco nunca pensó en beneficiar a los ocupantes de Gibraltar. Simplemente quería reconstruir una España devastada en su mitad, y evitar satelizarse a Alemania o a los anglosajones.

**A un memoriador: “Le horroriza e indigna, dice usted, el caso de las “Trece rosas rojas”. Pero yo creo que es una farsa y que en realidad le importa un bledo. Si no fuera así, usted estaría mucho más horrorizado e indignado por los cientos de “rosas” asesinadas y a menudo violadas por el partido de las “Trece”. Pero estas las “olvida”, y  su fingido horror  ante el caso de las trece, no pasa de ser una pequeña  inversión política.

**Me escribe un corresponsal polaco: “Le puedo  transmitir que la presión pro abortista en Polonia es  general , orquestada y brutal ,   se pintarrajean estatuas de san Pablo II , se ensalza  la ideología LGTBI  cuando sale la gente de las iglesias , profiriendo todo tipo de obscenidades, con el apoyo económico del exterior. Hay ya grietas en el dique”. Bruselas lo impulsa. La ideología de la UE es LGTBI, abortista y multiculturalista, además de pretender absorber la soberanía de las naciones y uniformarlas ideológicamente. Por eso gusta tanto a nuestros “europeístas”.

**España vive bajo el imperio de delincuentes comunes. Los casos de Bárcenas y Villarejo lo ilustran a la perfección: no son ellos los delincuentes, sino los políticos y empresarios que les encargaban los delitos.

**En la amena charla entre la Delgado y Villarejo, está claro que la Delgado es, con mucho, la delincuente principal. Además, su maromo es un juez delincuente y está ocupando la fiscalía con sus afines, en “la democracia plena”.

**En esta “democracia plena” no es delito falsificar un doctorado. Al contrario, es un mérito para llegar a jefe de gobierno.

**Los “analistas” cacarean sin descanso sobre las maquiaveladas cutres de los políticos, “olvidando” lo que está en juego: la integridad de España, la soberanía nacional y las normas democráticas.

**El respeto a lo que no es respetable se transforma en menosprecio hacia lo que sí lo es. Por eso se falta sistemáticamente al respeto al hombre más respetable de la historia reciente, Franco, mientras se trata al Doctor como “el señor presidente de España”, “el señor Sánchez…

Pío Moa ( El Correo de España )