**Es esencial echar del poder a una izquierda despótica y totalitaria. Pero es solo una primera fase. Esa izquierda y los separatismos han llegado tan lejos gracias al apoyo del PP. Lo ideal será que el PP se volatilice como la UCD, y deje a VOX el espacio político que ha usurpado tantos años.

**Más que un partido, el PP es un conglomerado de “baronías”, desde las que siguen la política del PSOE a las que siguen a los separatismos. Así se ha hundido ese partido, afortunadamente, en Vascongadas y Cataluña. En cambio Feijoo, con su práctico separatismo imitado de Pujol,  ha logrado imponerse en Galicia. Por ahora.

**La familia Pujol ha sido declarada banda criminal o cosa así, algo tardíamente. Desde la transición ha tenido largos años para corromperse y corromper a toda Cataluña. Se entiende por qué Pujol era tan antifranquista.

**VOX no debiera olvidar ni por un momento que el ideal del PP es hundirlo para volver a los chanchullos (“diálogos”) con el Doctor y los separatistas. Si lo olvida, correrá a su perdición.

**El foco de las políticas del PP radica en su ausencia de formación histórica e ideológica. De ahí su incapacidad y repugnancia para la batalla de las ideas: simplemente no las tiene, más allá de repartirse el poder y los dineros con PSOE y separatistas. Nunca hizo otra cosa.

**Dos toques significativos en Ayuso: su medalla de oro a la señora de las cremas de belleza, y su entusiasmo por la enseñanza bilingüe, anticonstitucional y antiespañola.

**“Iglesias y Marlasca reciben amenazas de muerte en un sobre”, dice la noticia, que debería rezar así: “Iglesias y Marlasca, amigos de los asesinos etarras y promotores o protectores de la violencia callejera contra la libertad de expresión,  reciben una supuesta amenaza de muerte de origen desconocido”.

**Es una verdadera tragedia que la historia de España esté en manos de charlatanes de feria tipo Preston, Moradiellos, Junco, Casanova, Viñas y tantos más, vendedores de un Frente Popular tan democrático como ellos mismos, que necesitan leyes liberticidas para seguir sosteniendo sus sandeces.

Pío Moa ( El Correo de España )