Solo el desesperado tesón de las víctimas del terrorismo, de las Fuerzas de Seguridad y de la Audiencia Nacional están logrando lo que nadie más consigue, seguir encausando y procesando a etarras por crímenes de hace dos décadas que aún no han podido esclarecerse.

Si fuera por los terroristas o por los partidos que los defienden -ahí siguen Bildu y Arnaldo Otegui pese a los elogios que reciben desde el Gobierno de Pedro Sánchez-, esos crímenes nunca quedarían resueltos y caerían en el olvido de la prescripción o de la autoría desconocida.

Tal y como revela ABC, acaba de reactivarse el proceso a una etarra, Itxaso Zaldúa, por el asesinato de un guardia civil en Navarra en septiembre de 2002.

Frente a quienes justifican y blanquean el terrorismo en todas sus formas, las víctimas demuestran que ellas no olvidan, y que donde hay un Gobierno y un ministro del Interior que se rinden, ellas siguen luchando.

Simple cuestión de justicia y de memoria democrática bien entendida.

ABC