Las imágenes que se filtran de Cuba muestran la feroz represión contra el pueblo. No hay datos de muertos ni de torturas ni de detenidos porque es un régimen dictatorial que da a elegir al pueblo entre socialismo o muerte.

Por ello cuando, como ahora el pueblo dice “no al socialismo” sólo le ofrece la muerte como alternativo al estilo de lo que intentó Ceaucescu.

La situación es tan brutal después de 62 años de dictadura del proletariado que extraña el silencio de las viejas glorias del PSOE. ¿Qué esperan Felipe González, Joaquín Leguina, Nicolas Redondo, y demás para decir que condenan todo ello y que discrepan de la pasividad de Sánchez?

Recordemos que Felipe, en 1979, justo 100 años después de la fundación del PSOE (marxista) por Pablo Iglesias, le echó un órdago al partido: “o se elimina el marxismo del ideario o me voy”. Como no se le acepto dimitió, lo que dio lugar a que el PSOE que no quería perderlo, convocara un Congreso Extraordinario y renunciara al marxismo, que quedó apenas como un elemento residual en el ideario del partido. El resultado fue que Felipe volvió y con su carisma, y ante los errores de Suárez, logró, tres años después, ser presidente de España, cargo en el que se mantuvo durante catorce años.

Por tanto, ahora, el PSOE no tiene que renunciar al ideario marxista porque ya quedó fuera del partido, pero le queda lo más importante “obras son amores y no buenas razones”. Dado que al partido dirigido por Sánchez ni está ni se le espera en la critica a la dictadura cubana, les toca a las viejas glorias mover ficha o hundirse definitivamente con el Titanic del socialismo marxista.

Cuba nos da un ejemplo muy cercano porque hablan español, porque la familia que encabeza la dictadura es de origen gallego y porque el “hasta siempre comandante” romántico y la gorra del Che nos han acompañado durante demasiado tiempo.

Para un español hoy no caben matices. O apoya la lucha por la libertad o está con la dictadura. Quien calla ante la terrible opresión que hay en Cuba carece de autoridad para hablar de justicia social. Pretender descalificar a VOX tildándolo de extrema derecha y guardar silencio ante los crímenes, que se están cometiendo contra el hermano pueblo cubano, no es otra cosa que demagogia. ¿Qué es el socialismo?

Es lo que vemos en Cuba. Por ello Sánchez y el PSOE callan.  Zapatero carece igualmente de autoridad moral tras haber dado su apoyo al criminal dictador Maduro. Si Felipe y las “viejas glorias” quieren demostrar que creen en un socialismo democrático no les queda otra alternativa que dar un paso al frente o callar para siempre.

Enrique Miguel Sánchez Motos ( El Correo de España )