LATROCINIO EN UGT CON EL AVAL DE ZAPATERO

En el actual contexto de exigencia de regeneración, no cabe relativizar la gravedad del escándalo que destapamos hoy y que esta vez afecta al PSOE y a su sindicato afín, UGT. La Guardia Civil acusa al Gobierno de Rodríguez Zapatero de «elaborar y aprobar un real decreto ad hoc» para desviar 31 millones de euros que se acabaron repartiendo los cabecillas de la UGT de Asturias.

Una inyección desmesurada de dinero público que la organización sindical justificó para la construcción de un geriátrico, que además se levantó sobre terreno no urbanizable.

Sin embargo, la mayor parte de esos fondos fueron a parar a los bolsillos del histórico sindicalista y líder minero José Ángel Fernández Villa -que fue clave en el ascenso de Zapatero a la secretaría general del PSOE- y a los de las personas de su confianza, incurriendo en un delito de blanqueo de capitales.

La Fiscalía Anticorrupción pide que se identifique a todos los funcionarios que participaron en esta operación, fraguada contra del criterio expreso de la Abogacía del Estado y de la Secretaría General Técnica del Ministerio de Industria, cuyo titular era Miguel Sebastián.

Cambiar la ley para agradecer los servicios prestados a un líder sindical corrupto con el dinero de todos es una vergüenza.

El Mundo