LECCIONES A TRUMP

Tal vez los finos, elegantes y sofisticados europeos nos estamos equivocando en el análisis del patán de Trump, a la sazón presidente de la primera potencia mundial. De momento, no ha estallado la tercera guerra mundial, ni ha lanzado bomba atómica alguna sobre Corea del Norte, ni siquiera ha puesto en marcha de verdad la gran muralla mexicana.

Hasta donde sabemos, lo único probado es que la economía de su país crece como nunca y que su obsesión por que los productos chinos no inunden sus mercados se enmarca en la tensión propia de cualquier proceso negociador. No voy a defender aquí a Donald Trump, aunque sería de los poquitos en atreverse dentro de la España civilizada y avanzada en que nos hemos convertido desde hace mes y medio.

Pero sí me impongo a mí mismo reconsiderar todos los lugares comunes de la prensa mundial acerca de lo que está haciendo y logrando. No me gustan sus formas, comentarios, gestos ni lo que representa. Ahora bien, pretender darle lecciones desde esta vieja piel de toro, donde la fragmentación electoral ha dado a luz a gobiernos imposibles, se me antoja de una soberbia estúpida.

El Astrolabio ( ABC )

viñeta de Linda Galmor