» LEY CELAÁ «: UN ATAQUE A LA LIBERTAD

Solo un ingenuo dejaría de advertir un ataque a la libertad en la reforma educativa que hoy aprobará el Consejo de Ministros. Bajo el pretexto de combatir la «segregación» del alumnado por razones socioeconómicas, la ley de Isabel Celaá persigue extender a toda España lo peor del modelo catalán, blindando el intervencionismo de la Administración para repartir alumnos por colegios públicos y concertados, despreciando la voluntad de las familias y restringiendo el factor de demanda social.

En todos los centros sostenidos con fondos públicos ya se reserva en torno a un 10% de plazas para alumnos con discapacidades leves, inmigrantes o de minorías étnicas; pero el plan de Celaá abre la puerta a la arbitrariedad y atropella la libertad constitucional de elección de los padres bajo la amenaza de quitar el concierto a los centros que no escolaricen a suficientes inmigrantes o sean de educación diferenciada por sexos.

Si a este Gobierno le importara la segregación educativa, debería empezar por intervenir el adoctrinamiento nacionalista en las aulas catalanas, verdaderos laboratorios de exclusión social según parámetros identitarios.

Pero Sánchez tiene en el soberanismo su aliado y encuentra en el sectarismo el único aglutinante de su coalición radical.

El Mundo