Estamos en Semana Santa y hemos visto como después de dos años de pandemia se han llenado las terrazas y lugares de ocio. Podría decirse que los agoreros hemos fracasado en nuestros vaticinios.  Pero…¿No será este espejismo el canto del cisne de la economía española?.

Todo el mundo se queja de lo cara que se ha vuelto la vida y me extraña mucho esta pasmosa pasividad del pueblo español respecto a este tema. Por la subida del impuesto del té se produjo el inicio de la guerra de la independencia de los USA. Aquí, nos roban por todos lados y nadie hace nada. Todo es pasividad. ¿Será la calma que precede a la tormenta?
Una vez que el Banco Europeo ha decidido dejar de comprar deuda…¿hasta cuando aguantaremos sin que el Estado quiebre? El dinero prestado y regalado por Europa se ha ido sin aplicarse a nada productivo y no creo que nuestros vecinos del norte nos permitan que nos pasemos la vida dando sablazos.
¿Veremos antes del verano el hundimiento de nuestra economía? Yo creo que si. De todos modos si no es antes se producirá más tarde porque esta demostrado que el sistema de las autonomías es insostenible.
Son 70.000 millones de euros al año los que van para pagar el engendro. Yo creo que son más incluso. ¿Se puede permitir un país desindustrializado y sin sector primario permitir este lujo?  Yo no tengo un yate porque entre otras causas no puedo pagarmelo. Así que me fastidio. ¿Cuando renunciarán los españoles a este capricho?
La tormenta perfecta se acerca aunque no queramos verlo. El esconder la cabeza ante lo que no nos gusta no arreglará nada. Esta sociedad hiperinfantilizada caerá en la cuenta de que no podemos seguir siendo un país de funcionarios y hosteleros exclusivamente.  No podemos seguir basándonos en el sector servicios y seguir sin industrias. Tarde o temprano se producirá el colapso. Eso seguro.
Por ello debemos los patriotas y los camaradas irnos preparando para ese momento.  Es crucial que nos pille con los deberes hechos. Y también hemos de empezar a movernos porque a la España vacía le quedan solamente 15 años de vida. Hay que ponerse a arreglar este asunto cuanto antes.
Yo voy a convocar a los camaradas de las provincias cercanas, también despobladas, a una reunión. Para que me ayuden a reorganizar FE-JONS Zamora y para estudiar nuestra implantación en la España vacía en los próximos años. Como dije en mi anterior artículo este debe ser nuestro principal objetivo en estos momentos.
Y así darme a conocer entre los camaradas.  Asuntos familiares me han tenido apartado de la política en estos años. Pero ya los voy bandeando y podré dedicarme a mi objetivo de lucha contra la despoblación. Que es mi principal objetivo.
Tengo incluso pensados algunos carteles con el lema Contra la despoblación vota FE-JONS.  Y cosas similares.  Creo que será una buena forma de llegar al pueblo.
Hay que empezar ya a moverse pues. Espero que los camaradas castellanos me sigan en esta cruzada contra el mayor problema que padece España. Peor que la crisis económica y la inflación.
Yo voy a poner mis humildes talentos al servicio de esta causa. A pesar del veto que me hacen en los medios de comunicación de masas  dominados por el pensamiento políticamente incorrecto. Llevo años intentando conseguir una entrevista en alguno de estos medios para hablar de mis libros, de mis discos y de la DESPOBLACIÓN, pero en cuanto se huelen que soy falangista nada.
Pero alguna grieta encontraré por donde colarme. Se lo prometo a ustedes.  Y entonces hablaré claro y tendido de los problemas que atraviesa España y que no quieren que se hablen de ellos.
Pero lo que urge más ahora es el reorganizar FE-JONS Zamora.  Encontrar a los camaradas dispersos y poner en marcha una sede. Yo tengo un local vacío en Benavente que podría valer. Desde allí se podría hacer llegar nuestra voz a todos los rincones de la provincia e ir preparando a los camaradas castellanos para cuando quiebre el estado y la gente esté más dispuesta a escucharnos que ahora.
Tenemos una sagrada misión que cumplir. El repoblar estas vacías tierras. Hay que poner lo mejor de nosotros mismos para cumplir estos objetivos.
Yo tengo la máxima fé puesta en ello.
Manuel Fernández Prieto ( El Correo de España )