LO IMPORTANTE SON LOS GENIOS

A los genios hay que juzgarles por su obra. Renegar de los genios es renegar de la Humanidad. Las cuestiones personales pertenecen a otro ámbito que tiene sin duda su importancia, sobre todo para la gente de las cuestiones personales.

El talento, el arte y la belleza están por encima de cualquier prejuicio, de cualquier maledicencia, de cualquier debilidad moral y por supuesto de cualquier cacería de brujas.

Sin genios los hombres nos extinguiríamos dando las vueltas del perro antes de acostarse. Sin arte el alma se secaría y no sabríamos cómo hablar con Dios ni podríamos recordar que estamos hechos a su semejanza. Las personas tienen que responder por lo que hacen como personas, ante la misma Ley si cabe, y asumiendo las pertinentes responsabilidades. Pero el genio y su obra, el talento y sus frutos tienen que prevalecer como bien supremo e indiscutible, como nuestro patrimonio más preciado, como lo que legaremos a los que vendrán para ayudarles en su esfuerzo por llevar un poco más allá sus límites.

A los genios hay que protegerlos. El arte hay que custodiarlo. Los derechos de la Literatura son los derechos de la inteligencia. Las faltas, los excesos, los abusos y hasta los delitos prescriben. Impurezas de la Creación, imperfección humana tan inevitable como anecdótica; cuestiones administrativas y el administrador que las administre, buen administrador será, hasta que finalmente se desvanezcan con nuestros propios desechos y sólo preocupen a los gusanos.

Sólo el arte perdura y nos hace perdurables. Sólo la obra de los genios cose una generación con la otra, y nos da sentido, y recorrido, y esperanza de poder concretar con nuestras manos la gran fe que en nosotros fue depositada en nosotros.

Perseguir a los artistas por lo que las personas en que se encarnan hicieron es de resentidos, y el resentimiento es la tenebrosa parte oscura que tira de cada sociedad hacia el desastre.

Sólo la hermosura nos rescata de la vulgaridad. Sólo el talento nos distingue de las bestias y de su lenguaje, que es el linchamiento. Lo que importa de la vida es el arte. Lo que importa de los genios es su genio. Lo que importa de la Humanidad es la luz que el talento filtra, la esperanza que confiere la belleza, y chica, con quién te acostaste para conseguir aquel papel -y más si accediste a hacerlo- es enteramente tu problema y no puede interesarme menos.

Salvador Sostres ( ABC )

pintura de Edgar Degas