Esta Economía pública, de la corrupción, de amigos, financiarizada, zombificada, confiscada y redistribuida injustamente, supone un neointervencionismo, aunque la propaganda del régimen la ha denominado neoliberal. Cabe señalar que este neointervencionismo supone la peor de las corrupciones, porque ha llevado a Occidente a su decadencia.

El resultado ha sido plasmado en las frases mundiales: “otro mundo es posible” (2001) y las instituciones “no nos representan” (2011) así como en el documento “Proyecto Europa 2030” (2010), donde se afirma que la mayoría de la población de todos los países de la Unión Europea cree que las actuales generaciones de jóvenes viven peor que la de sus padres, certificando oficialmente la decadencia del neocomunismo occidental.

Los tipos de trabajadores están supeditados, principalmente, a los grandes intereses que actualmente son: el mantenimiento del macro-Estado, el clientelismo político, el control social represor y la corrupción.

Gran parte del sector social (organizaciones no lucrativas) es corrupto porque está institucionalizado, pero otra parte es disidente. El sector social es una macroestructura de tamaño similar al Estado de finales del siglo 19 en Europa occidental. Podemos hablar del Trabajador del sector social.

En resumen, los nuevos tipos de trabajadores son: Trabajador del macro-Estado, Trabajador de la corrupción, Trabajador de la financiarización, Trabajador de las emociones, Trabajador autómata, Trabajador del mundo virtual y Trabajador del sector social.

Por lo antedicho, podemos decir que estamos en la Era de la corrupción, en la Era del macro-Estado, en la Era neocomunista y en la Era de la decadencia. El empobrecimiento generalizado, mediante el coronavirus, ha aumentado el nivel de neointervencionismo, acelerando la implantación total del neocomunismo, donde la prioridad es el control social represor que permita hacer crecer el negocio de la corrupción de la metamafia institucional. Como reacción a esta situación, está creciendo la disidencia.

Javier Marzal ( El Correo de España )