No me extraña, no me sorprende, mejor me alegra, comprobar que a la Presidenta Ayuso no se le escapa ni una y que ya ha puesto sobre el tapete, y de cara al año 2023 el tema de los “chiringuitos”  de las Izquierdas que se están comiendo a España.

Ayuso ha dicho que es inaceptable y que hay que controlar lo que ya ha comenzado a hacer el Presidente Sánchez: regar de subvenciones no solo a los “chiringuitos” ya abiertos, sino a también los que quieran abrirse, los millones de euros que “roba” a Europa para comprar votos de cara a las posibles , que no seguras, elecciones de 2023.

No es de recibo que los Gobiernos y las Instituciones (también algunas del PP) estén subvencionando, por ejemplo, a la LGTBIQ+ con más de 100 millones al año.

Y de eso les hablo hoy, y les reproduzco para que se lleven las manos a la cabeza, lo que ya está pasando en esta España que se hunde:

Hace dos años escribí un artículo sobre «La España Subvencionada» en el que de pasada mencioné algunas de las Asociaciones, Onegés y Comisiones que recibían subvenciones del Estado… y no pude citar a los llamados colectivos feministas porque eran tantos que me limité a decir que no daba los nombres «porque son muchos»… bien, pues eso me picó y me puse a localizar todos los que hubiese acreditados… y no sólo eso, también si se podía (por la transparencia que hoy se exigen a todos los organismos y empresas, públicos o privados) concretar el dinero que el Estado o las Autonomías reparten o distribuyen o conceden a estos colectivos e incluso estudiar sus estatutos fundacionales para concretar sus objetivos sociales.

¡¡ Misión imposible !! Porque no hay una ventanilla única donde se puedan consultar los datos que iba buscando, sobre todo los económicos (a duras penas y con mil puertas cerradas sólo he conseguido saber que durante 2018 y 2019 se concedieron más de 250 millones de Euros y eso cuando aún me faltan 9 Autonomías por indagar)…

¿Transparencia?…En el país de la picaresca eso suena a cachondeo (con perdón), ya que el que hace la ley hace la trampa y hay mil modos de esconder el reparto de los millones. Pero, les aseguro que seguiré en el empeño y no me daré por vencido hasta concretar cuanto se concede, en verdad, para fines sociales y cuantos millones van a parar a los «amiguetes» políticos o con fines de Romanones (o sea, para comprar votos).

Así que hoy me tengo que conformar con daros un listado reducido de los Colectivos Feministas que he encontrado registrados en distintas ventanillas… y os doy todos los nombres a sabiendas de que leer todo el listado es un rollo, pero creo que es bueno saber quiénes están detrás de eso que llaman «El movimiento Feminista» y de las grandísimas manifestaciones (más de dos millones en las del «8-M» que, encima, nos trajeron el virus que nos está martirizando.

  Y para entrar en calor os reproduzco el articulito que escribí hace unos años. Pasen y lean… y no se aburran, porque esos colectivos viven, o están viviendo, gracias a vuestra ignorancia.

    LA ESPAÑA SUBVENCIONADA

-Ya sé que desde los «Reinos de Taifas» y los «Cantones» de la Primera República hay muchas Españas y muchos Reinos. Azaña llegó a citar hasta diez (las de Derechas e Izquierdas, la católica y la anticlerical, la del norte y la del sur, la industrial y la agraria, la de «Joselito» y Belmonte)…pero, a todas esas Españas hoy hay que sumar tres nuevas: la constitucionalista, la nacionalista-independentista y la más moderna y oculta: la SUBVENCIONADA, esa España que vive sin trabajar (y no porque haya o no haya trabajo) y a costa de las subvenciones que recibe del Estado (o de las Autonomías o de los Ayuntamientos).

Pues, de esa España quiero hablar hoy. Eso sí, a sabiendas de que me meto en la boca del lobo y que antes, incluso, de que cante el gallo pasaré a engrosar la infinita lista de fascistas y fachas ya encerrados en los «cordones sanitarios». .. porque las subvenciones se defienden con uñas y dientes y son sagradas ( y más las que reciben aquellos colectivos que el Presidente Zapatero declaró vía Boletín Oficial del Estado de «utilidad pública» y que el Presidente Rajoy no se atrevió a tocar…»porque son muchos votos»).

Aunque, aclaro, como atenuante a mi condena, que yo no estoy en contra de ninguno de los colectivos ni de la labor que puedan estar realizando, ni siquiera de los modos que ejercen sus actividades, ni ¡ojo al dato! de su ideología política ¡Dios me libre! …

Pero, si estoy en contra ¡absolutamente en contra! de que esos colectivos vivan y existan gracias a la subvención que reciben del Estado.

Julio Merino ( El Correo de España )