LOS ECOS DEL SILENCIO

Felipe González, Alfonso Guerra, Paco Vázquez, Leguina, Aznar, Mariano Rajoy y hasta Zapatero -aunque este último mejor que se hubiera quedado callado-, todos ellos han hablado estos días.

El momento de España, sus riesgos y amenazas claras obligan a todos los que sientan esta nación, la más vieja de Europa, con más de quinientos años con fronteras inalterables, a pronunciarse sobre semejante peligro.

El tiempo presente con los independentistas envalentonados y la amenaza de un gobierno social-comunista no nos permite estar ajenos a cuanto acontece.

De una u otra manera, en este país todos sus ciudadanos poseen opinión y se sienten concernidos por lo que está ocurriendo. Todos los dirigentes políticos tienen algo que decir y los analistas no paran de soltar tinta. Vivimos días confusos y difíciles.

Tal vez los peores en mucho tiempo. Curiosamente, sin embargo, el único que no tiene opinión, que no habla, que no escribe, que no dice, que no se sabe si existe, salvo cuando hay que hacer una fotografía, es Pedro Sánchez, el inquilino de La Moncloa, el verdadero responsable de todo cuanto malo le está ocurriendo a España.

El Astrolabio ( ABC )