LOS FEMIMACHOS

Una de las cosas más grotescas de la dictadura de lopolíticamente correcto es el feminismo de los machos-alfa de las tribus políticas, los femimachos. Y el 8-M de este año viene alfombrado por las prédicas sexistas de líderes tan machotes como Pedro SánchezPablo Iglesias e Íñigo Errejón.

Hay que reconocer que en la impostura de género nadie ha ido tan lejos como los comunistas de Unidas Podemos, que conforme se han ido amputando el género iban menguando en número, como si todo lo que trabajan contra la Gramática se lo cobrase la Aritmética.

¡Ah, aquellos tiempos recios en los que Pablenín se despatarraba en público a lo Che Guevara, y en su elogio fúnebre llamaba al tirano Chávez «demócrata con agallas»! ¿Y qué fue de aquel alarde suyo diciendo que a Mariló Montero«la azotaría hasta sangrar»? ¿Habrá apagado del todo la paternidad sus 50 sombras de Red?

La gran jornada de empoderamiento femenil que predica el partido que, tras abrevar en el gorilato venezolano, financia la feminista teocracia iraní, puede contar para el desfile con la guitarra de Echenique y aquella delicada jota con la que amenizaba la vinosa velada baturra de Pablo y Tania: «Chúpame la minga, Dominga/ que vengo de Francia; / chúpame la minga, Dominga / que tiene sustancia». Por cierto, invisibilizar tras una columna a su predecesora, como ha hecho Montero, ¿es una venganza fálica?

Detrás, siempre detrás, del femimacho Sánchez, ¿desfilará la ministra trifálica con la pancarta que reclamaba ayer Jorge Bustos: «Éxito asegurado»? Para que Irene Lozano la traduzca mejor al inglés debería llevar la expresión completa: «Información vaginal, éxito asegurado», porque lo de Dolores Delgado con Villarejo fue un dúo sin música. Faltaban Echenique y su guitarra.

Recuérdese que en la comilona el jefe de la cloaca judicial le dice a «la que bebe de mi copa» (así la llama el ex juez Garzón, expulsado de la carrera por corrupción) que tenía burdeles clandestinos, tal vez aprovechando la trata de blancas, para extorsionar a jueces, fiscales y empresarios. Y la entonces fiscal en ejercicio no lo denunció. Al revés: tras celebrar el éxito, aportó información sexual sobre Marlaska y actividades supuestamente delictivas de jueces y fiscales del Supremo.

Mi única duda es si con los femimachos desfilará la asesina de Ávila. Éxito asegurado.

Federico Jiménez Losantos ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor