Más allá de lo que cada cual pueda pensar sobre el modo con el que José Luis Ábalos paga sus gastos como ministro, como secretario de Organización del PSOE, o como particular; y más allá de si es su asistente Koldo García quien lo hace en su nombre, en metálico, y con billetes que extrae de tres sobres distintos, esta mecánica exige una explicación porque no parece la más lógica y normal.

El ministro puede desplazarse a Canarias o a donde le plazca y justificar sus gastos como corresponda.

Incluso, puede descansar en un hotel de lujo después de haber visitado centros de inmigrantes hacinados, porque nada se lo impide. S

in embargo, es razonable que la oposición exija explicaciones en el Congreso para que Ábalos aclare si es un modus operandi habitual que un asesor pague con su tarjeta personal los gastos de avión y hotel del ministro y su familia, y si el coste generado por los hijos corrió a cargo del erario público.

En cualquier caso, el PSOE desmontó ayer la coartada de Ábalos al negar que entregue dinero en efectivo a su asesor. Alguien miente: Ferraz, Ábalos o Koldo.

Urgen las explicaciones.

ABC

viñeta de Linda Galmor