Estos son los gilipollas que rechazan los 320 millones de Amancio Ortega contra el cáncer.

No son más tontos porque no se entrenan. Y las opiniones están  divididas, entre quienes creen que es una manifestanción estúpida de sectarismo político, los que consideran que es pura gilipollez y el grupo convencido de que se trata de una mezcla de ambas cosas, con dosis de escasa inteligencia (Alfonso Rojo despelleja a la portavoz de la plataforma sanitaria anti Amancio Ortega: “Lo suyo no es sectarismo, es gilipollez”).

Un “regalo envenenado” (Carlos Rodríguez Braun: “La izquierda no quiere una donación de Amancio Ortega, prefiere quitarle el dinero por la fuerza”).

A través de su fundación homónima, Ortega lleva varios años haciendo aportaciones altruistas dedicadas a mejorar la tecnología de los centros hospitalarios del sistema de salud español. Andalucía, Cataluña, Aragón, Canarias y País Vasco han sido algunas de la comunidades autónomas que se han visto beneficiadas por estas donaciones (Ana Rosa Quintana masacra a Fernando Berlín ‘Oriental’ por hacer ascos a la donación sanitaria de Amancio Ortega).

Periodista Digital