LOS LASTRES DE UN GOBIERNO HIPOTECADO

Lanzado de coz y hoz a su retórica gestual, Pedro Sánchez está decidido a incumplir dos de los principales compromisos que adquirió durante la moción de censura. En Televisión Española dejó claro que pretende agotar el mandato y confirmó que quiere aumentar el gasto. Por tanto, ni piensa convocar elecciones hasta 2020 ni tampoco parece mostrarse firme en el cumplimiento de la política de estabilidad presupuestaria. Primer engaño.

La reinstauración de la sanidad universal, la eliminación de los peajes de las autopistas cuando expiren las concesiones o la indexación de las pensiones al IPC solo pueden financiarse mediante ajustes o el aumento de la presión fiscal. Ésta última es la vía elegida por Sánchez, lo que castigará a las clases medias en un contexto en el que el déficit y la deuda siguen siendo excesivos.

La Autoridad Fiscal (AIReF) advirtió de que la subida de las pensiones tendrá un coste de 2.700 millones, mientras que la patronal de las constructoras y concesionarias (Seopan) avisa que eliminar peajes trasladará el coste de las autopistas a todos los contribuyentes. Además del tinte electoralista, lo más preocupante de los anuncios del Gobierno es que envían la señal de relajación en la senda de la consolidación fiscal que ha hecho posible la recuperación.

viñeta de Linda Galmor