LOS LOCOS BAJITOS

He leído un tuit de Xavi Hernández en el que dice que “España tiene que hacérselo ver”, y yo le doy toda la razón porque un país en el que un periódico como el diario ABC nombra a Jordi Pujol “español del año” y  la organización de los Premios Príncipe de Asturias  le otorga  uno de sus galardones al futbolista del Barça al que le gusta disfrazarse con las vestimentas de los dictadores del país en el que juega al fútbol, está meando fuera del tiesto.

Algunas instituciones españolas, ya sean públicas o privadas,  está empezando a ser consideradas para ser reconocidas internacionalmente con el premio Guinness a la estupidez , porque aunque  todo el mundo sabe que muchos galardones se otorgan no por los méritos de los premiados sino por la notoriedad y popularidad de sus nombres,  en España batimos el récord del despropósito.

Jordi Pujol y Xavi Hernández tienen en común que ambos son bastante bajitos, hábiles para el disimulo, desagradecidos y simpatizantes de  países en los que sus gobiernos se chingan con fruición y recochineo en los derechos humanos.

Ya sé que Pujol nunca se ha disfrazado como Xavi Hernández de fantoche con la chilaba blanca, capa, turbante y alfanje de los dictadores qataríes , pero su simpatía por los gobiernos de Israel, muy aficionados también a pasarse por el arco del triunfo los derechos y libertades  de sus vecinos los palestinos, les hace coincidir en su doble vara de medir cuando hablan de libertades.

Hoy se están celebrando las elecciones autonómicas en Cataluña en un ambiente de garantías y libertad, mientras  que dos personajes bajitos, oportunistas, aprovechados y desagradecidos a los que España  distinguió con honores que no se merecían, se atreven a daros lecciones o a hacernos advertencias sobre garantías democráticas.

Parece evidente que la estupidez de sus mentores es casi tan grande como la indignidad de los premiados, a los que se les distinguió  con honores que no se merecen, por aquello de “ a ver si nos llevamos bien”.

¡Claro que España tiene que hacérselo ver!

Diego Armaro