Son unos pocos sus dueños,
controlan toda la información,
que oímos, leemos y vemos.

Son los magnates de la comunicación.

Se presentan como defensores
de la libertad de expresión,
en realidad, son los impulsores
del pensamiento único y la manipulación.

Mueven a su antojo a las masas,
creando climas de opinión,
configuran un mañana
de embrutecimiento y alienación.

Si denuncias sus mentiras,
decretarán tu eliminación
mediática o física,
según convenga en cada ocasión.

Entre sus estrategias más queridas,
se encuentra la difamación,
procurarán tu muerte en vida,
con cualquier falsa acusación.

Jueces, senadores, diputados
sus lacayos casi todos son,
que representen al pueblo soberano
es embeleco y ficción.

No retrocederán ante nada,
para culminar su diabólica intención,
el dominio de la especie humana
esclavizada por su filantrópica opresión.

Mateo P. García ( El Correo de España )