LOS MEDIOS GOLPISTAS

«Si la Transición tuvo La Clave, el procés ha tenido Al rojo vivo«, dijo Gemma Nierga en la presentación de su libro-homenaje a Jordi Cuixart escrito a petición del golpista y el Òmnium (Odium) Cultural, organización de masas del separatismo xenófobo.

La ex estrella de la Ser acompañada por el Politburó de La Sexta y la Ser –FerrerasPepa BuenoJordi Évole y sus respectivas cuadrillas- insistió en que el procés «ha sido lo que ha contado Antonio a través de Al rojo vivo, porque, fuera de Cataluña, en televisión, en pocos medios veíamos lo que allí estaba ocurriendo».

La inspiración de Cuixart, acaso culpable de la sesera calcinada que exhibió en el juicio, son ellos: Antonio, Pepa y Jordi, o sea, Ferreras, Bueno y Évole.

Nierga lo explicó así: «Habla de Ferreras muy a menudo a lo largo del libro. He tenido que quitar alguna alusión a Ferreras. Digo: ‘Jordi, no sé si le haces un favor’… ‘Mi amigo Ferreras’. Cuixart sube a la celda después de comer y ve a Ferreras. Se sienta y ve a Ferreras».

Pero el jefe de informativos de la Ser que, inventando noticias como la de los «terroristas islámicos suicidas con tres capas de calzoncillos», provocó el cerco a las sedes del PP en la jornada de reflexión el 13-M de 2004 (creo que cercando la de Córdoba conoció Nierga a su marido) no es la única deidad intelectual de Cuixart, que para García Domínguez es el típico charnego acomplejado por sus orígenes.

Sobre Bueno y Ferreras, a Cuixart le inspira El Fogonero de Maduro, modelo de tratar a tiranos que, de imitarlo Jorge Ramos, nunca habría sido expulsado del Club Gourmet Tres comidas diarias. Dice Nierga que Pepa Bueno nunca sabrá lo que ha hecho por Cuixart. Yo creo que sí. Y que, apenas entró en la cárcel, «me empezó a hablar de Évole: ‘Évole hizo, Évole me dijo, Évole me hizo pensar’. Pidió que estuviera en la presentación del libro; y éste, conmovido, accedió».

Nierga se confesó «enamorada» de Cuixart, «una buena persona», «interesante» y «culto». ¿Tanto como Junqueras doctor cum fraude? Lo de que no pudo con el bachillerato será calumnia de Inés o exceso de lecturas. ¡Ah! Y el tío que vimos con un megáfono pateando el techo de un coche de la Guardia Civil seguía ejerciendo de monitor de esplai o motivador infantil. Como sus ídolos intelectuales, impunes publicistas del golpe de Estado.

Federico Jiménez Losantos ( El Mundo )