Hace pocos días asistimos al desastre de inauguración oficial de un trocito de la línea Madrid Extremadura, que reitero, fue un rotundo fracaso, con el Rey de España como testigo.

Ni la línea era de alta velocidad ya que ni siquiera estaba electrificada, ni el tren era de alta velocidad y buena prueba de ello es que parece ser que la velocidad media en el trayecto recorrido no superó los 89 km/h.

No podemos olvidar y se nos viene a la cabeza la similitud entre esta inauguración y la de la falsamente llamada alta velocidad a Galicia del ministro Blanco, que pasados unos años terminó en el desgraciado accidente de Angrois. Esperemos que dentro de unos años no tengamos que lamentar hechos semejantes por la inauguración del pasado día 18.

Porque, tanto en el caso de la inauguración extremeña, como en la gallega primaron sobre todo razones políticas y estas razones no eran otras que puro electoralismo, haciendo tabla rasa de las razones técnicas o de seguridad, que son las que deben primar en la inauguración de un sistema complejo en el que juegan muchos factores.

En el caso gallego se modificaron características importantes del proyecto originario, se retiró el sistema de seguridad apropiado a la AV por meras razones comerciales y un sinfín más de irregularidades. En el caso extremeño, la alta velocidad no estaba, ni se la esperaba. Todo fue un engaño.

El propio día de la inauguración, el tren llegó con retraso, algo inaudito en un evento como este. Pero, es que en días sucesivos los retrasos y las incidencias han seguido produciéndose, si cabe mayores en alcance y cuantía: retrasos, detenciones temporales prolongadas en vía, fallos o ausencia de climatización en los coches, etc. Todo ello pone de manifiesto y refuerza la convicción de este FORO que la inauguración fue una improvisación absoluta, absurda y cuyos responsables hay que buscarlos solamente en las direcciones políticas del MITMA y Renfe.

Para nuestro asombro, anteayer nos desayunamos con toda de una serie de medidas destinadas a paliar los desastres cotidianos en los viajes a Extremadura. Según recoge la nota de prensa del MITMA:

«el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), ha desplegado un «ambicioso operativo de monitorización, seguimiento y puesta en marcha» de soluciones para el servicio ferroviario a Extremadura, incluyendo Larga Distancia y Regionales, para «minimizar el impacto de las incidencias en los usuarios cuando estas se produzcan», así como «garantizar que los trenes circulen con normalidad, mejorar los servicios en la comunidad y que la ciudadanía cuente con el servicio que se merece cuanto antes».

En resumen, «el Ministerio va a llevar un seguimiento continuo de los trenes y de la infraestructura y avanza en la ejecución de diversas soluciones para que todo funcione con normalidad y los usuarios tengan el servicio que merecen cuanto antes.

Renfe incorporará personal de mantenimiento a bordo de los trenes e instrumentaliza los Alvia e Intercity para llevar a cabo una recogida exhaustiva de datos y analizar el comportamiento del material. Adif ha incorporado seis brigadas con 15 profesionales en total para reducir los tiempos de respuesta en caso de incidencias, que se suman a sus 54 profesionales de mantenimiento en el tramo y revisa el funcionamiento de la parte móvil de los desvíos».

Y a todo esto, ¿por que no se tomaron con anterioridad todas las medidas que ahora se dice se van a tomar? Hizo falta el enorme ridículo y el persistente maltrato a los viajeros para que a toro pasado se tomen medidas que pongan coto a una explotación deplorable.

En estos casos, siempre suele haber un(os) cabeza(s) de turco y en este caso le tocó a lo que en el argot de Renfe se llamó toda la vida el jefe de línea, hoy gerente. En el caso de Angrois, con toda probabilidad serán el maquinista y del director de Seguridad de Adif.

Nadie se plantea, que en una empresa pública y privadas, plagada de cargos y carguitos políticos las primeras, si el jefe dice que abras la ventana y te tires al vacío, se hace. Todo sea por el pan de los hijos. Si los altísimos cargos dicen que hay que inaugurar, sea una línea, un tramo o un trocito, se inaugura aunque sea saltándose el valor más importante a preservar en el transporte y en concreto en el ferrocarril que es la seguridad. Les da lo mismo ocho que ochenta.

Señores políticos, señores del Psoe y PP, no han aprendido nada de la desgracia de Angrois. Vuelven ustedes a las andadas y a meter prisas a los técnicos que son los ÚNICOS que luego, cuando vienen mal dadas, pagan el pato. Desde este FORO les damos un consejo: no jueguen con la seguridad.

Nunca, jamás. No metan prisa ni por razones electorales, ni ninguna otra. Dejen que las cosas estén listas cuando la ejecución de los proyectos lleguen a término, no cuando a ustedes les venga bien.

Y finalmente, algunas peticiones: en una sociedad considerada democrática ministra, debe dimitir. Secretario de Estado de Transportes, debe dimitir. Presidente de Renfe, debe dimitir. Presidente de Adif, debe dimitir. Y restituyan la honorabilidad profesional del Gerente de la línea, que sólo es culpable de intentar indebidamente complacerles.

José Enrique Villarino Valdivielso ( El Correo de España )