LOS VIERNES, MILAGRO

La degradación democrática de este Gobierno ha sido galopante. En democracia no sólo es necesario que te voten -que ya lo dirán las urnas-, también es fundamental el respeto al imperio de la Ley y el cumplimiento de unos consensos y hábitos esenciales. Sánchez, el que ha sido presidente con 84 escaños, ha convertido los viernes, según expresión de su desahogada ministra de Hacienda, en el día de los milagros, al más puro peronismo argentino.

Después ya veremos quién paga la fiesta. Acaso el Partido Popular, al que le suele tocar arreglar la «desfeita» económica que dejan los socialistas. Nunca en la historia reciente se ha abusado tanto del decreto-ley. Es una práctica anómala, que hace gracia a una parte de la población, pero que a la larga deteriora las arcas y el ambiente social de toda España.

A veces da miedo comprobar la indigencia cultural y democrática de quienes nos dirigen. Esta barra libre no nos saldrá gratis. Apenas ocho meses después, Sánchez deja al próximo Gobierno un agujero de 16.000 millones de euros. Los viernes, a temblar.

El Astrolabio ( ABC )

viñeta de Linda Galmor