MACARENA OLANA TIENE RAZÓN

Con todo respeto hacia su persona, y en toda su dimensión, ¡faltaría más! Creo, señor Marlaska, que se ha vuelto a pasar de rosca… ¡Qué pena, devenir en tan poco!

Partiendo de la base que cualquiera puede sentirse ofendido, que bien sabemos que esto forma parte del mundo personal de cada uno, del mundo de las susceptibilidades.

A nadie sensato se le escapa que los homosexuales no son normales, pese a estar condenado incluso a nivel científico. Y esto es así, señor Marlaska, a menos que tergiversemos el lenguaje con propósito ideológico, tema suficientemente estudiado en el que no voy a entrar.

¿Por qué no son normales los homosexuales, lesbiana y demás del mundo LGTB, aunque por supuesto sean personas con los mismos derechos que cualquiera? Pues, porque no son norma o regla.

O dicho más exactamente, porque, en el caso de los homosexuales, se apartan de lo natural del ser varón, de lo que es norma y regla común a su naturaleza; esto es, de las condiciones que le son propias: la atracción por las hembras.

No se les está despreciando, discriminando ni condenando, señor Marlaska, yo mismo no he podido jugar profesionalmente al baloncesto, pese a meter muchas canastas, porque mi estatura no era normal para ser jugador de baloncesto.

Simplemente se dice lo que es, guste o no guste. Aparte de tener un amigo homosexual, gran persona, con la que he compartido trabajo y mantengo amistad.

Las cosas es su sitio, señor Marlaska. No se pase, usted fue juez y entiendo que es ponderado.

Cartas al director ( El Correo de España )