» MACGUFFIN «SÁNCHEZ Y EL » VALLS » DE RIVERA

Por medio de un pacto siniestro, Sánchez emprende un trayecto con extraños en un tren. Es de esperar que no acontezca lo que en la película de Hitchcook.

Durante un viaje en tren, un campeón de tenis es abordado por un desconocido que conoce su vida y milagros a través de la prensa. Inesperadamente, le propone un doble asesinato, pero intercambiando las víctimas con el fin de garantizarse recíproca impunidad. Así, él quitaría de en medio a su mujer que no quiere concederle el divorcio a cambio de que él haga lo propio con su padre para poder heredar su fortuna.

A ese Gobierno Sancheztein en marcha solo le falta un Macguffin como ha sido Borrell, ministro-coartada, durante el último año y que podría serlo esta vez -¿se imaginan?- el ciudadano Valls, si salva el veto de Macron, claro.

Dado el gusto por la confección de gobiernos de pasarela y el carácter mudadizo del francés, Macguffin Sánchez bailaría el valls que Rivera le ha negado.

Francisco Rosell ( El Mundo )